Caimanera: El camino de la estrategia

Por: Yisel REYES LAFFITA

Fotos: Cortesía de los entrevistados

“A los sueños caídos en combate por imaginar la vida”El camino (6)

Alexander Beatón, artista de la plástica, y Pedro Gutiérrez, realizador de audiovisuales se unen en un proyecto que da vida a El camino de la estrategia, muestra que discursa sobre el universo de caimanera, y lo que representa para los habitantes de ese municipio el enclave militar de la ilegal base.

Para ellos, “el problema de la identidad no está suscrito a una geografía, lugar, raza, credo, género, orientación sexual, migración o emigración, sino a una circunstancia, contada desde las consecuencias que genera la existencia de una base naval norteamericana en un contexto como Guantánamo”.

La circunstancia (2)En el proyecto confluyen la fotografía, el documental y la instalación en una propuesta que acerca a las formas de vida en esta región, sus prácticas y elementos geográficos, desde la mirada de sus habitantes y lo que representa el nacer en esas circunstancias.

Un muelle característico de la zona costera, que sirve de soporte a las instantáneas, garitas militares y mayas de pescar, aparecen en la instalación para armonizar, desde la óptica de los autores, con las características del entorno.

La exposición fue recientemente inaugurada en la Galería Villa Manuela, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en La Habana, con gran acogida. A propósito del acontecimiento, Venceremos conversó con los autores.

Composición…

Pedro: El Camino de la Estrategia está compuesto por cuatro obras: La Circunstancia, Heridos por la historia, Imaginarios de lealtad, y El camino, todas son instalaciones, género del arte contemporáneo.

La primera trata de unas nasas, en forma de garitas militares de vigilancia, tejidas a la circusntanciapartir de redes de pescar recuperadas, que cuelgan del techo a diferentes alturas. Estas simulan el ambiente visual de Caimanera, donde numerosas casetas como esas, de metal, cubren el paisaje, de un pueblo, que originalmente era solo de pescadores.

Alrededor de la obra se proyecta un vídeo con una garita norteamericana y en el lado contrario una cubana.

La segunda es un registro de entrevistas aportadas por residentes de la localidad, quienes aluden a sus experiencias personales para construir la vida en medio de las circunstancias especiales de su contexto. Las conversaciones se entremezclan como un relato coral.

En ella tres balances de madera pertenecientes a instituciones y habitantes de ese municipio, sostienen sobre sus brazos monitores o televisores que muestran los diálogos.

Alexander: Otra de las obras consiste en la reproducción, en sal, de textos públicos, sobre la pared de la galería, que a modo de pastiche político aparecen en los muros de la localidad. Nos dio mucho trabajo hacerla, porque era una novedad dentro del contexto cubano, y aunque, pequeña, era clave pues la extracción de ese producto representa parte de la vida de esos pobladores.

el caminoY la última, que no por ello es menos importante, es un libro escultórico realizado a partir de fotografías de la localidad. El texto se muestra extendido por capítulos encima de una mesa que evoca un muelle.

La búsqueda nos llevó al libro Caimanera: una mirada diferente, de Ofelia García Campuzano, directora el museo de la localidad, y El manuscrito del fuego, texto perteneciente a El libro de los cinco anillos, del japonés Miyamoto Musashi, que establece una analogía entre la estrategia de guerra a gran escala y el combate individual que debe sostener un guerrero.

Este libro lo empleamos para ilustrar el imaginario visual, atesorado en nuestros guerreros caimanerenses: pescadores, marineros, salineros, carpinteros, antiguos trabajadores de la base naval, habitantes de un hogar de ancianos, campesinos y residentes del lugar. El camino (8)

Génesis…

Alexander: Esta idea se origina mucho antes de la beca de creación Jorge Rigol, que otorga la UNEAC y que recibí en el 2009, para dar inicio a este proyecto.

Con anterioridad trabajé en otro, al que nombramos Contexto, que era una galería donde nos reuníamos un grupo a debatir sobre arte contemporáneo, queríamos hacer algo diferente, pero en aquella época era por instinto, no como ahora que hay más conciencia, principalmente por la influencia que tuvieron en nosotros teóricos como Néstor García Canclini.

Luego vino la exposición de la bienal Raza permanente, un análisis sociológico, al que le dimos un enfoque local, en este caso utilizando a Caimanera, donde había una especie de invernadero de la identidad, que se prestaba mucho para introducir conceptos y formas de lectura y estrategias.

Heridos por la historia (1)Pedro: Pero nada de esto fue un diseño o una fórmula premeditada, todo se dio espontáneamente, sin embargo el proyecto satisfizo todas las expectativas.

La técnica en la que incursionamos no es novedosa en sí misma, pero el tema sí, porque hay poco acercamiento a un contexto como el de Caimanera y la mirada fue diferente.

No se trata de una ilustración del enemigo sino de otra manera de concebir el espacio y la historia de lo que ha pasado allí desde que colocaron la base naval norteamericana, cómo esa gente, en circunstancias especiales, ha fabricado su identidad, además de la estrategia que han establecido a partir del fenómeno que representa la ocupación de una parte de su territorio.

Obstáculos…?

Alexander: Al contrario. Una de las mayores facilidades para materializar el proyecto fue el vínculo con las instituciones, de otra forma hubiera sido imposible. En este caso sin la UNEAC no hubiéramos podido entrar a Caimanera, y ser reconocidos por el gobierno y el pueblo, esa representación legal nos sirvió de mucho, especialmente por la confianza que depositaron en nosotros, ya que el trabajo se podía prestar para una manipulación.

Pedro: A pesar de que el proyecto toca la relación con la base naval, esta nunca fue el objetivo principal, nos interesaba más el subtexto, lo que iba quedando, la historia, que a veces por evidente y cotidiana no vemos el valor que tiene.

El proyecto recoge eso, cómo desde lo material, la forma y la actitud, se logra un paisaje interactivo, con proyecciones de vídeo, fotografías, objetos, textura, porque a pesar de ser piezas muy diferentes no se pueden exponer por separado. el pedrin en el intento

En las palabras del catálogo, el crítico de arte Jorge Núñez Motes plantea que la exposición también es una guía para aprender acerca de la estrategia de vida de un grupo humano asentado en un contexto peculiar, donde la resistencia es parte indisoluble de la cotidianidad.

Desde esa visión los autores proponen andar por “El camino de la estrategia”, a partir de los testimonios orales, materiales, visuales… de lo que ha sido el entorno de los habitantes del pequeño poblado de Caimanera, en su relación con este fenómeno político, militar y sobre todo social.

 

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